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Cuando sonreír, no es tan fácil

Actualizado: 6 jul 2023

Hay días que es más fácil sonreír y otros, donde definitivamente no es tan fácil sonreír.

Esos días que no es fácil sonreír, y se sonríe durante todo el día igual, son extrañamente agotadores. Hay que ser muy detallista o prácticamente un genio para saber que algo anda mal. Las mujeres somos expertas en esto, en ocultar o mejor dicho con nuestra súper capa, tapar, maquillar. ¿Maquillar qué? aquellas imperfectas perfecciones que nos hacen creer que podemos con todo y que más encima, si eso no ocurre y no podemos con todo, nos sentimos un fracaso rotundo, necesario de ocultar.


Concuerdo que tener privacidad y no mostrarle al mundo tu vulnerabilidad es un derecho, sin embargo, a veces, es necesario mostrar o dejar aparecer la vulnerabilidad, porque pesa mucho en la mochila de responsabilidad que cargamos, más encima, cargar con la responsabilidad del qué dirán los demás una vez que se percaten, que no eres una súper woman.


Hace unos meses que tengo una alergia, rara alergia, sobre todo porque aún no sé a qué. La alergia se me desarrolla bajo los ojos, en la ojera que cubro todos los días desde que algún amable compañero del colegio me dijo q me veía como un mapache. No he podido cubrirla en días…los primeros días me daba pena mirarme, porque aparte de rojo, irritado, tenía la ojera. Igual me maquillaba. Con los días, empecé a darme cuenta de lo obvio, que tenía que dejar de usar maquillaje. Pensé profundamente, por qué quería usar maquillaje y el descubrimiento fue alucinantemente obvio. Porque no quería que los demás me vieran con cara de cansada…porque no quería que los demás me vieran según yo fea, porque “no quiero que los demás”….y decidí soltar porque mi alergia estaba cada vez peor y antes de preocuparme de qué pensarían los demás de mi, tenía que preocuparme yo de mi. Paradójico.


Me preguntarán, Sara, ¿qué tiene que ver esto con que hay días que no quieres sonreír? Aquí viene…tiene que ver con soltar, con dejar ir el peso de lo que pensarán los demás si un día en vez de ser el alma de la fiesta, quieres descansar. Porque no importa qué crean o piensen los demás de ti, si tu sabes quién eres y dónde están tus límites. Porque es normal sentirse triste y que en días nublados y llenos de catastróficas noticias , no tengas ganas de reír. ¿Quién te va a juzgar por sentir? Y si alguien te juzga, ese juicio es mas para esa persona que para ti.


En resumen, hay que permitirse sentir, soltar y dejar ir…¿para qué seguir poniendo maquillaje para los demás? Si quieres ponerte maquillaje, hazlo, pero hazlo para ti, no para ocultar lo que no quieres que los demás vean en ti…sino para resaltar la belleza que se siente, dejar ir.


P.D.: agradezco a mi alergia por esta revelación. Y para quienes quedaron con la duda, me sigo maquillando, pero para mi 😉

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